Te quiero…aveces
Narrativa - N.C.: Te quiero solo a veces, como las veces que te apareces, me acechas como espíritu, espíritu de lo poco que existe de el fantasma que cuida de tu alma, o lo nada, nada como el hilo rojo desgastado que cuelga de nuestras manos.
Eclipse
10/1/20262 min read

Fotografía: Eclipse - Laura Alonso Mendoza / Eclipse
-N.C: Te quiero solo a veces, como las veces que te apareces, me acechas como espíritu, espíritu de lo poco que existe del fantasma que cuida de tu alma, o lo nada, nada como el hilo rojo desgastado que cuelga de nuestras manos, mano de la que olvidé lo que es sentirla sobre los paisajes que habitan en mí, sentir que se maneja sin el director de la orquesta de tu cuerpo, como si pensara por sí misma; ya no piensa… no piensas.
Nunca pensaste.
Pensar, hablas sin pensar… ya no eres elocuente, lo eras… realmente lo eras.
Ya NO quiero.
No quiero:
Pensar
Pensarte
Acordarme
Recordarte
¿Me recuerdas?
-M.M: Te recuerdo, no eres lo que eras… ni yo lo que fui.
Lo que fuimos.
También te quiero a veces; cuando no hay nadie, nadie que oiga mis gritos, aunque esté implorando auxilio, cuando la pantalla no me satisface.
Tú me entendías, yo te entendía.
Te quiero cuando eres mi seguridad.
Pero no te quiero para quererte siempre, solo a veces.
-N.C: También a veces, todas las veces que el jabón no me quitó tus marcas; probé varios.
Ninguno sirvió de nada.
Te quiero si mis mariposas revolotean.
Te quiero aunque me caiga al lodo.
¿En serio me quieres?
-M.M: Ya no sé… ¿Cómo te voy a querer solo para no vagar por mi mente sin que las estrellas estén conmigo? Pero sí… sin oír tus gritos de auxilio. Te quiero, pero… no quiero que caigas en el lodo.
Quiero que sigas con mi marca… con todas mis marcas.
Te quise siempre, luego nunca y al final a veces.
Si alguien me salvara, te dejaría de querer, pero es que te quiero tanto que quiero que te salves; quiero que corras sin mirar atrás, sin quedarte en la banca del parque del frente de mi casa.
Pensándolo bien, ya no quiero que tengas mis marcas.
Ya no quiero que me quieras, porque…
Hasta que otro no te quiera, no te volveré a querer.
Querer para siempre.
-N.C: Te quiero, pero no como compañero de viaje para que cargues mi maleta,
Te quiero como ser transmutado, deambulante en el resplandor de mis estrellas, como caja de música para tocar esa melodía mil veces. La del viento.
Para guardarla en mi colección de vinilos para siempre.
Te quiero porque eres mi querencia.
De Saturno a la Luna y mil veces de regreso,
Te quiero mucho, extraño.
Laura Alonso Mendoza-Eclipse es una creadora visual y escritora experimental del estado de Hidalgo; en su narrativa visual y escrita incluye temas como los vínculos humanos, la pérdida, la soledad y las emociones humanas.



